Las averías más habituales del embrague

embrague

Durante la conducción utilizamos el embrague continuamente, por ello, no es de extrañar que este elemento esté sujeto a un gran desgaste. 

Queremos recomendaos que utilicéis combustibles y lubricantes que alarguen su vida, así como una utilización correcta.

A nuestro taller llegan con bastante frecuencia propietarios de vehículos con averías relacionadas con este elemento.

Os preguntaréis cómo detectar fallos en el embrague. A esta pregunta os responderemos que existen varios indicativos que alertan de que el embrague falla o está estropeado.

Primero de todo debemos fijarnos si patina. Lo notarás mejor cuando circulas con marchas largas, pocas revoluciones y aceleras a fondo. Puede producirse que las revoluciones suban, pero no así la velocidad.

Por otro lado, si el embrague está duro, puede que el disco haya sufrido desgaste bastante fuerte o que el sistema hidráulico de accionamiento esté dañado.

Los propietarios de vehículos que llegan a nuestro taller suelen mencionarnos que el pedal no funciona correctamente, lo que suele estar provocado por un mal uso del mismo.  Esto provoca la holgura del mismo, lo que requiere la sustitución completa del embrague.

El disco de embrague también puede dar problemas porque esté sucio y aunque normalmente con una limpieza y lubricación es suficiente, puede que requiera ser sustituido. También debemos tener en cuenta que los cables, engranajes o ejes pueden sufrir daños, desgastes y fallos diversos.

Os recomendamos sustituir el embrague por completo, en lugar de sustituir piezas ya que suele resultar más económico.

Recordad no pisar el embrague en parado o pisar el pedal para evitar fricciones internas que dañen el disco, provocándo su desgaste.