No utilizar el coche también provoca averías

desuso coche
El hecho de utilizar el coche ya por si solo provoca averías a largo plazo por el desgaste de muchos de sus elementos. No obstante, mantener el coche inactivo durante largas temporadas también puede dar lugar a otros problemas como consecuencia del desuso. 

Entre las complicaciones más comunes que pueden surgir como consecuencia de este hecho está la degeneración de los neumáticos. Se trata de uno de los elementos que más problemas desencadenan como resultado de la inactividad del automóvil. Esto es porque debido a la falta de variación de la superficie de contacto se produce la cristalización de las cubiertas.

Por otra parte, los elevalunas eléctricos se pueden oxidar bien por las inclemencias meteorológicas si el coche duerme a la intemperie o bien, si el coche permanece en el garaje por la humedad presente en este, llegando al punto de romperse en algunas ocasiones.

Por su parte, el motor para no sufrir problemas debe ponerse en marcha como mínimo una vez al mes para evitar que los pistones se queden pegados. La inactividad también da lugar a problemas en la bomba de agua, los manguitos y el termostato en los casos de inactividad.

Como consecuencia del paso del tiempo también se produce el desgaste de la batería. Además los frenos y la caja de cambios dan problemas por la falta de eficacia del líquido.

Con el fin de evitar los problemas mencionados en la publicación de hoy os recomendamos arrancar el coche como mínimo tres veces al mes, además de dejar el depósito del motor lleno, desconectar la batería para que no se consuma, cubrir el coche con una lona para evitar los efectos del sol y la lluvia y aumentar la presión de los neumáticos antes de dejarlo inactivo durante una larga temporada.