¿Para qué sirve la revisión del coche?

Si queremos que nuestros vehículos sigan funcionando correctamente y que no pierda sus características se seguridad con el tiempo, debemos realizarle revisiones periódicas en el taller. Normalmente han de llevarse a cabo tras un determinado tiempo transcurrido o cuando se llega a ciertos kilómetros recorridos con el coche.


Los fabricantes son los primeros que te marcan un periodo máximo para la revisión del vehículo, si queremos que continúe manteniendo la garantía de la marca. Además después de la primera revisión que marca el fabricante es aconsejable que se le realicen revisiones periódicas para poder llevar un control del desgaste producido en el vehículo.


Por lo tanto existen tres tipos de revisiones:


  1. Revisión inicial: como hemos dicho anteriormente, lo indica el fabricante de la marca aunque también depende del número de kilómetros recorridos con el coche.

  2. Revisiones periódicas: se realizan a partir de la primera revisión y sirven para cambiar líquidos como el de los frenos o el anticongelante, también se revisan las bujías y la correa de distribución. El aceite del motor se revisa aunque solo se cambia cuando es necesario, al igual que la comprobación electrónica mediante centralita para determinar si existe algún tipo de fallo electrónico.

  3. Revisión preventiva: es la que se le debe realizar al vehículo cuando ha recorrido entre 10.000 y 15.000 kilómetros.


Por lo tanto si no quieres jugartela con tu vehículo ponte en contacto con nosotros y le realizaremos las revisiones necesarias para tu seguridad y tranquilidad.